La APN gestiona las áreas protegidas más importantes del país como espacios de conservación del patrimonio natural y cultural, investigación, turismo sostenible y desarrollo local.
¿Qué hace la Administración de Parques Nacionales?
La Administración de Parques Nacionales (APN) tiene como objetivos diseñar, conducir y controlar la ejecución de las políticas necesarias para conservar y manejar los Parques Nacionales, Monumentos Naturales, Reservas Nacionales y demás áreas protegidas de jurisdicción nacional existentes actualmente, así como aquellas que eventualmente se incorporen, con el objeto de asegurar el mantenimiento de su integridad en todo lo relacionado con sus particulares características fisiográficas, asociaciones bióticas, recursos naturales y calidad ambiental de los asentamientos humanos.
Se encarga de programar, analizar, autorizar, fiscalizar y rescindir todo proyecto de obra pública o privada, de explotación de recursos naturales, de actividades recreativas y deportivas, priorizando sin excepciones el mantenimiento de la integridad e identidad de las áreas naturales protegidas. Sobre estas actividades asegura la correcta percepción de los cánones, contribuciones, tasas, patentes, derechos y demás conceptos que pudieren corresponder, con el objeto de contar con un ingreso constante de recursos propios.
Además, la APN fomenta y establece vinculaciones de cooperación y asistencia con organismos públicos y privados nacionales, provinciales, municipales y también -con la autorización del Poder Ejecutivo Nacional- internacionales, a la vez que promueve la difusión de las características generales de áreas protegidas nacionales en relación al turismo y la educación ambiental, a fin de inducir el incremento de la visitación y la convivencia armónica con la naturaleza.
Datos Rápidos
39 Parques Nacionales
3 Parques Interjurisdiccionales Marinos
1 Parque Federal
8 Reservas
2 Espacios declarados Monumentos Nacionales
3 Áreas Marinas Protegidas
Un total de 55 áreas protegidas nacionales
4 especies que son Monumentos Nacionales vivos
18 Reservas Naturales de la Defensa en espacios militares
18 Millones de hectáreas resguardadas
Parques Nacionales
Historia
En el año 1902 el paisajista Carlos Thays, por encargo del gobierno nacional, realizó un estudio de las cataratas del Iguazú, en Misiones, y diseñó un proyecto de Parque Nacional cuyo establecimiento demoró varios años. Al año siguiente, el 6 de noviembre de 1903, el perito Francisco Moreno cedió a la Nación tres leguas cuadradas (unas 7.500 hectáreas) ubicadas en cercanías de Lago Frías y Puerto Blest, al oeste del lago Nahuel Huapi, ubicado entre las provincias de Río Negro y Neuquén, con el fin de que esta superficie “sea consagrada como parque público natural”.
Carlos Thays en las cataratas del Iguazú. [Archivo APN]
El 17 de enero de 1907 la superficie original se vio ampliada a 43.000 hectáreas por decreto del presidente de la Nación, José Figueroa Alcorta.
El 8 de abril de 1922 se creó, bajo el mandato presidencial de Hipólito Irigoyen, el Parque Nacional del Sud (futuro Nahuel Huapi) con una superficie total de 785.000 hectáreas. Su primer intendente fue el ingeniero Emilio Frey.
En tanto, en 1909, se había procedido a reservar por Ley Nacional las tierras que circundan a las cataratas del Iguazú, tal lo aconsejado por Thays, que volvió a ocuparse del tema en un extenso informe elevado al Gobierno Nacional en 1912.
Franciso P. Moreno y Emilio Frey en la Patagonia argentina. [Archivo APN]
En 1923, el botánico belga Lucien Hauman, incluyó en un extenso listado de áreas a proteger a los bosques de araucaria, los palmares de yatay, los pastizales pampeanos, los bosques naturales del Delta, la orilla del Río de la Plata y la isla Martín García.
En 1928 se procedió a la compra de 75.000 hectáreas destinadas a la creación de un Parque Nacional en torno a las cataratas del Iguazú y una colonia militar en el noroeste misionero.
El 29 de septiembre de 1934, bajo la presidencia del general Agustín Justo, se sancionó la ley Nº 12.103 que creó la Administración General de Parques Nacionales y Turismo y los Parques Nacionales Iguazú y Nahuel Huapi.
Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi. 1938. [Archivo APN]
Una de las preocupaciones de la primera comisión directiva de Parques Nacionales fue la de conseguir un sitio donde la nueva institución pudiera desarrollar sus funciones. Cuatro oficinas alquiladas en un edificio ubicado en la calle 25 de Mayo 267, en la Ciudad de Buenos Aires, fueron su primer lugar de trabajo, para luego trasladarse al edificio Tornquist hasta la compra del antiguo Palacio Haedo, inmueble frente a la plaza San Martín que se transformó en su sede administrativa oficial.
El 6 de octubre de 1942 la Dirección de Parques Nacionales le compró al Banco Popular Argentino el inmueble por considerarlo “conveniente a los fines de la repartición, tanto por su ubicación como por la disposición interna y externa”. En el año 2001 el edificio fue declarado Patrimonio Histórico de la Nación.
Para continuar con la política iniciada a partir de la sanción de la ley de Parques Nacionales en 1934, el Ejecutivo creó por decreto fechado el 11 de mayo de 1937 las reservas Lanín, en Neuquén; Los Alerces, en Chubut; Francisco Moreno y Los Glaciares, en Santa Cruz. El decreto preveía, además, un área anexa a Los Alerces, que recién en 1971 constituiría el Parque Nacional Lago Puelo. Hacia 1945, estas reservas fueron declaradas Parques Nacionales. También se creó en ese momento en Neuquén el Parque Nacional Laguna Blanca.
Palacio Haedo, sede de la Administración de Parques Nacionales y Patrimonio Histórico de la Nación. [Archivo APN]
Durante las primeras décadas el objetivo fue proteger la naturaleza “prístina”, defender las fronteras y promover el turismo de alto nivel. En función de ello se promovió el desarrollo de las localidades vinculadas a las áreas protegidas. A mediados de la década de 1940 la política se orientó al turismo social, al considerar el contacto entre los Parques y los habitantes de la Nación como un derecho. En la década de 1950 se promovió la investigación científica como un eje central en la gestión de las áreas. Ingresaron a la institución especialistas en distintas áreas y se publicó la Revista Natura, donde escribieron reconocidos investigadores como Lucas Tortorelli, Milan Dimitri, Ángel Cabrera, Guillermo Furlong y Alberto Rex González.
Por esos años empezó a prevalecer el criterio de que las áreas protegidas deberían constituir unidades representativas de las distintas formaciones biogeográficas del país. Así, en 1943, Dennler de La Tour proyectó un Parque en la provincia del Chaco y propuso la ampliación del Parque Nacional Iguazú. En 1948, la exuberante selva tucumano-oranense o Selva de las Yungas vio nacer la primera de las unidades de conservación destinadas a preservarla: la Reserva Nacional Finca El Rey, en Salta, que luego sería el Parque Nacional El Rey. A éste le siguió, en 1951, el Parque Nacional Río Pilcomayo en Formosa.
Aquel proyecto de Dennler La Tour, continuado por el ingeniero agrónomo Hugo Correa Luna y el entomólogo Antonio Martínez, originó la creación, en 1945, del Parque Nacional Chaco. El mismo año se reservaron 10 mil hectáreas que luego conformarían el Monumento Natural Bosques Petrificados, en plena estepa patagónica santacruceña, efectivizado en 1954. En 2012 esta área protegida se amplió y se transformó en Parque Nacional.
Glaciar o Ventisquero Perito Moreno. Parque Nacional Los Glaciares. 1940. [Archivo APN]
En 1960 una nueva Ley, la Nº 15.554, permitió el establecimiento del Parque Nacional Tierra del Fuego en la provincia más austral del país.
En 1965 se creó el Parque Nacional El Palmar, en Entre Ríos, para proteger un núcleo importante de palmares de yatay. Tres años después, y tras varios estudios, se concretó la formación de la Reserva Natural Formosa.
A partir de 1970 la Institución pasó a denominarse Servicio Nacional de Parques Nacionales.
Al delimitarse nuevamente, según las categorías correspondientes, las áreas protegidas existentes, se crearon en 1971 los Parques Nacionales Los Arrayanes, en Neuquén, y Lago Puelo, en Chubut.
Intendencia del Parque Nacional Los Alerces. [Archivo APN]
En 1974 la yungas salteñas volvieron a convertirse en el escenario para la creación de un nuevo Parque Nacional: Baritú. Más adelante, en 1978 y tras la donación de una empresa privada, se creó en Jujuy la tercera unidad de conservación que protege aquella cuña de bosques y selvas de montañas, el Parque Nacional Calilegua.
En tanto, en 1977 la provincia de La Pampa vio nacer al Parque Nacional Lihué Calel, ubicado en las serranías homónimas, siendo el primero dentro de su territorio.
En diciembre de 1980 se sancionó la Ley 22.351, que se convirtió en el nuevo instrumento legal de la ahora Administración de Parques Nacionales. Ese mismo año se incorporó al listado de áreas bajo su jurisdicción el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos, en Jujuy.
Las poblaciones de la ballena franca austral vieron ampliadas sus posibilidades de supervivencia en 1984 al declarar a este cetáceo Monumento Natural en aguas jurisdiccionales argentinas.
Turistas en el Parque Nacional Iguazú. [Archivo APN]
Hacia 1986 se impulsó la organización de la Red Nacional de Áreas Protegidas a fin de coordinar y homogeneizar los criterios de conservación con las provincias, los municipios y los privados. Por otra parte, los Parques Nacionales Los Glaciares e Iguazú pasaron a integrar, en 1981 y 1985 respectivamente, el listado del Patrimonio Mundial confeccionado por la UNESCO.
En 1990 se estableció una nueva categoría de manejo, la Reserva Natural Estricta, aplicable a áreas protegidas nacionales existentes o porciones de las mismas, así como a nuevas áreas protegidas creadas a tal fin. Esta nueva norma sirvió de sustento para la creación de las Reservas Naturales Estrictas San Antonio, en Misiones; Colonia Benítez, en Chaco, y Otamendi, la primera área natural protegida a nivel nacional en la provincia de Buenos Aires.
En 1991 se incorporó el Parque Nacional Sierra de Las Quijadas, situado en el noroeste puntano, y un año después el Parque Nacional Pre-Delta, recostado en la margen este del Paraná entrerriano.
Hotel Llao Llao en invierno. Parque Nacional Nahuel Huapi. 1940. [Foto: Bruno Salomón]
Durante 1992 se produjo la adhesión de la Argentina a la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, conocida como Convención Ramsar. Se hizo efectivo este compromiso con la declaración como Sitios Ramsar de los Parques Nacionales Río Pilcomayo y Laguna Blanca y el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos.
Con la creación de la Reserva Natural Estricta El Leoncito se consolidó, en 1994, la protección de una porción de la precordillera del sudoeste sanjuanino. Durante el año 2002 El Leoncito adquirió categoría de Parque Nacional. A mediados de la década de los ’90, el botánico Troels Myndel Pedersen cedió a la Nación el dominio de dos estancias de su propiedad que originaron el Parque Nacional Mburucuyá, en Corrientes, cuya Ley Nacional de creación fue sancionada en 2001.
En 1994 se crearon, por Decreto, dos nuevas categorías de áreas protegidas: la Reserva Natural Silvestre y la Reserva Natural Educativa. Al igual que la Reserva Natural Estricta estas categorías pueden ser aplicadas dentro de un área protegida ya establecida o en una creada a tal fin.
El año 1995 nació el Parque Nacional Campo de los Alisos, que protege un buen muestrario de los ambientes de las sierras de Aconquija, en Tucumán. Al año siguiente fueron los arbustales y cardonales de las serranías del noroeste los que pasaron a ser protegidos por el Parque Nacional Los Cardones, en Salta; mientras que se creó el primer Parque Nacional en Córdoba, Quebrada del Condorito, destinado a conservar un área de la Pampa de Achala y sus quebradas y serranías circundantes, junto a sus valores hídricos asociados y una importante gama de endemismos.
Antiguo hotel de Puerto Blest. Parque Nacional Nahuel Huapi. 1940. [Archivo APN]
Durante los años 1997 y 1998 se crearon los Parques Nacionales Talampaya y San Guillermo, en La Rioja y San Juan respectivamente. El primero ampara un ambiente de Monte con importantes yacimientos paleontológicos y arqueológicos, además de las formaciones geológicas que lo hicieron mundialmente famoso; mientras que el segundo contiene una muestra de los ambientes más australes de la puna, con grandes concentraciones de vicuñas y guanacos.
Finalmente, en el 2000 se creó el Parque Nacional Copo, al noreste de Santiago del Estero, que alberga una porción bien conservada de los bosques chaqueños.
Debe señalarse también que en 1996 se declararon Monumento Naturales al huemul y a la taruca (o huemul del norte), dos cérvidos andinos cuyas poblaciones se hallan seriamente amenazadas. Ya en el 2001, se incorporó a esta misma categoría al yaguareté.
La nueva centuria contempló el nacimiento de varias áreas protegidas. Sobre las costas patagónicas de Santa cruz se creó, en 2004, el Parque Nacional Monte León. En 2006, la Reserva Nacional El Nogalar de los Toldos agregó una nueva muestra yungueña en Salta, mientras que, en 2009, se creó el primer Parque Nacional en la Provincia de Buenos Aires, Campos del Tuyú, protegiendo los cangrejales y pastizales de Bahía Samborombón; al tiempo que en el norte del Golfo San Jorge se creó el Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral, en una nueva e ingeniosa estrategia de conservación que aúna los esfuerzos de la Nación y una provincia, en este caso Chubut, que cooperan en el manejo conjunto del área protegida.
Guardaparque Nacional en Iguazú. [Archivo APN]
Esta misma estrategia es la que permitió implementar en el noreste de las costas santacruceñas el Parque Interjurisdiccional Marino Isla Pingüino y, a la altura de Puerto San Julián, en la misma provincia, el Parque Interjurisdiccional Makenke; protegiendo ambos importantes sectores de la ecorregión del Mar Argentino. Por su parte, en 2010 se creó el Parque Nacional Islas de Santa Fe con el fin de conservar un área modelada por la dinámica del río Paraná, que originó un sistema de islas, arroyos y lagunas que serpentean en el paisaje.
Unos años antes, en 2007, un acuerdo con el Ministerio de Defensa de la Nación permitió la creación de un Sistema de Reservas Naturales Militares actualmente denominadas Reservas de la Defensa, en predios de dominio de las Fuerzas Armadas que mantienen en buen estado su naturaleza original. Si bien estos predios no pierden su destino original –generalmente la de ser espacios para la instrucción del personal militar- esta nueva figura generó la posibilidad de que las actividades que en ellos se realicen no se contrapongan con la conservación de los mismos, tarea en la que la Administración de Parques Nacionales colabora.
Lago Argentino. Parque Nacional Los Glaciares. [Archivo APN]
Hasta el momento se han creado 18 Reservas Naturales de la Defensa: Ascochinga y El Mollar - Quebrada del Portugués en Tucumán; Puerto Península en Misiones; Punta Buenos Aires y Faro Punta Delgada en Chubut; Primeros Pinos en Neuquén; La Calera en Córdoba; Campo Garabato e Isla El Tala en Santa Fe; Isla Martín Fierro en Entre Ríos; Campo General Ávalos en Corrientes; Manantiales en San Juan; Uspallata en Mendoza; Baterías – Charles Darwin, Faro Querandí, Faro San Antonio, Cerro Largo y Campo Mar Chiquita – Dragones de Malvinas en Buenos Aires.
En 2014 se creó en tierras de la ex estancia La Fidelidad, en Chaco, el Parque Nacional El Impenetrable, que emplazado entre los ríos Bermejo y Bermejito protege el mayor relicto del legendario Impenetrable chaqueño, masa boscosa que alberga especies amenazadas como el emblemático yaguareté y árboles de quebracho y palo santo.
Al final de ese mismo año se sancionaron las leyes de creación de la Reserva Nacional Pizarro en Salta y el Parque Nacional Patagonia en Santa Cruz, promulgadas en 2015. La primera conserva un sector de transición entre las Yungas y el bosque chaqueño en estrecho vínculo con la Comunidad originaria de la etnia Wichi “Eben Ezer”, mientras que el parque se convirtió en la primera área protegida nacional en proteger las mesetas de altura santacruceñas junto a endemismos como el macá tobiano.
Por decreto presidencial, en 2016 se otorgó categoría de Reserva Natural Sivestre al archipiélago conformado por la Isla de los Estados y varias islas e islotes más pequeños, conjunto que puede considerarse el extremo de la cordillera fueguina.
Durante 2018 se originaron y ampliaron diversas áreas protegidas. Se creó el Parque Nacional Traslasierra en Córdoba, que abarca una muestra representativa de la delicada región austral del Chaco Seco, y el Parque Nacional Iberá, inmerso en una gran reserva de más de 1.300.000 hectáreas en los esteros correntinos. También se sancionaron dos nuevos Parques que integraron áreas preexistentes extendiendo su superficie: los Parques Nacionales Aconquija, que incorporó como portal a Campo de los Alisos en las Yungas australes de Tucumán; y Ciervo de los Pantanos, en Buenos Aires, absorbiendo a la Reserva Natural Otamendi y sumando en su extensión a la hasta entonces Reserva Natural Río Luján.
Por último, ese mismo año se crearon las Áreas Marinas Protegidas Namuncurá Banco Burwood II y Yaganes (se sumaron a Namuncurá Banco Burwood I, sancionada en 2013), incorporándose al Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas (SNAMP) creado en 2014 por Ley 27.037 y del que la Administración de Parques Nacionales fue designada como autoridad de aplicación. Para su gestión, en 2019 se creó la Dirección Nacional de Áreas Marinas Protegidas del organismo.
En 2022 se crearon los Parques Nacionales Ansenuza, otorgando protección en Córdoba a la laguna de Mar Chiquita, el mayor lago salado de Sudamérica, e Islote Lobos, en Río Negro, que conserva la colonia reproductiva de pingüinos de Magallanes más septentrional del mundo. A estos se sumó en Misiones el Parque Federal Campo San Juan, incorporando al sistema una muestra representativa de la ecorregión Campos y Malezales en un área que sigue un modelo de gestión conjunta entre los Estados nacional y provincial. Además, se aprobaron las leyes de ampliación de los ya existentes Parques Nacionales Pre-Delta y Aconquija.
Finalmente, el 2023 fue el turno para la sanción del Parque Nacional Laguna El Palmar, cuarta área protegida chaqueña en una zona de humedales de importancia internacional y valor cultural e histórico; y la creación en Buenos Aires de la Reserva Natural Silvestre Marismas del Tuyú, en un ambiente de marismas conformadas por la interacción de las mareas y la convergencia de las aguas dulces del Río de la Plata y las saladas del aledaño Mar Argentino. También se creó en Córdoba la Reserva Natural Educativa Cerro Pistarini, sitio estratégico tanto para la conservación de una muestra de Chaco Serrano como para la educación ambiental integral.
Áreas Protegidas de Jurisdicción Nacional
Conocé nuestras Áreas Protegidas
El 6 de noviembre de 1903 Argentina se convirtió en el tercer país de América en impulsar el desarrollo de áreas protegidas cuando el perito Francisco Moreno cedió a la Nación cerca de 7.500 hectáreas ubicadas en cercanías de Laguna Frías y Puerto Blest, al oeste del lago Nahuel Huapi, con el fin de consagrarlas como “parque público natural”.
En la actualidad existen en nuestro país seis categorías de conservación, estipuladas por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas: Parque Nacional, Monumento Natural, Reserva Nacional, Reserva Natural Estricta, Reserva Natural Silvestre y Reserva Natural Educativa. A esto se suman los Parques Interjurisdiccionales Marinos y las Áreas Marinas Protegidas que abarcan cerca de 130 mil km² de superficie destinadas a la conservación de la biodiversidad en las profundidades del mar Argentino.
Estas áreas protegidas se encuentran distribuidas en cinco regiones, con sus propias características ecosistémicas.
Región noroeste
La región noroeste está compuesta por diez áreas protegidas, con más de 360 mil hectáreas, distribuidas en cinco provincias: Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Formosa.
Incluye a los parques nacionales Baritú, Calilegua, El Rey, Los Cardones, Aconquija y Copo, las reservas nacionales El Nogalar de Los Toldos y Pizarro, la Reserva Natural Formosa y el Monumento Nacional Laguna de los Pozuelos.
Entre su fauna característica se encuentra el puma, la taruca, el zorro de monte, el gato montés, el águila poma y la charata. Su flora típica está compuesta por cardones, lapachos, alisos, algarrobos, quebrachos y caña de azúcar, entre otras tantas especies.
Región noreste
La región noreste está compuesta por ocho áreas protegidas, que abarcan cerca de 500 mil hectáreas distribuidas en cuatro provincias: Chaco, Misiones, Corrientes y Formosa.
Esta región incluye a los parques nacionales Chaco, El Impenetrable, Iguazú, Iberá, Mburucuyá y Río Pilcomayo, la Reserva Natural Educativa Colonia Benítez y la Reserva Natural Estricta San Antonio.
Entre la flora de la región noreste se destacan el quebracho blanco, el colorado y el lapacho. Y entre su fauna podemos encontrar al yaguareté, el carpincho y el tapir.
Región centro
La región centro está compuesta por once áreas protegidas, con más de 700 mil hectáreas, distribuidas en siete provincias: San Juan, Córdoba, San Luis, La Rioja, Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.
Esta región incluye a los parques nacionales El Leoncito, Traslasierra, Quebrada del Condorito, San Guillermo, Sierra de las Quijadas, Talampaya, Campos del Tuyú, El Palmar, Islas de Santa Fe, Pre-Delta y Ciervo de los Pantanos.
Entre su flora podemos encontrar árboles como la jarilla, el retamo, el quebracho, el algarrobo, y en las zonas lindantes con espejos de agua el sauce criollo. La fauna terrestre incluye al guanaco, la vizcacha, la mara, la iguana overa, el zorro colorado, ñandúes, pumas y aves como el águila coronada, el cardenal amarillo y el cóndor. En ríos, arroyos y lagunas habitan patos, garzas, chajás, flamencos, carpinchos y peces como el pejerrey, el sábalo, bogas, bagres y tarariras, además de gran cantidad de anfibios.
Región Patagonia norte
Está compuesta por ocho áreas protegidas, con más de 1 millón y medio de hectáreas, distribuidas en cuatro provincias: Chubut, Neuquén, La Pampa y Río Negro.
Esta región incluye a los parques nacionales Lago Puelo, Laguna Blanca, Lanín, Lihué Calel, Los Arrayanes, Los Alerces y Nahuel Huapi.
Entre la flora podemos encontrar el coihue, la lenga, el ciprés y el ñire. La fauna continental incluye a vertebrados como el huillín, el huemul, el puma, el guanaco y el zorro gris chico, y aves como el cóndor. En la fauna marítima hay aves como el pingüino de Magallanes y la gaviota, y mamíferos como la ballena franca y el lobo marino.
Región Patagonia austral
La región Patagonia austral está compuesta por nueve áreas protegidas, con cerca de 1 millón y medio de hectáreas, distribuidas en las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Esta región incluye a los parques nacionales Bosques Petrificados de Jaramillo, Los Glaciares, Monte León, Patagonia, Perito Moreno y Tierra del Fuego, y la Reserva Natural Silvestre Isla de los Estados.
Entre la flora de la región podemos encontrar el pehuén o araucaria, el ciprés, el ñire y en las zonas marítimas diversas especies de algas. La fauna marítima es el gran capital de esta región y comprende una enorme cantidad de invertebrados, aves como el pingüino, y mamíferos como la ballena franca o el lobo marino.
Parques marinos y Áreas Marinas Protegidas
Argentina cuenta con tres Parques Interjurisdiccionales Marinos, ubicados en las regiones de Patagonia norte y Patagonia austral (Isla Pingüino y Makenke en la provincia de Santa Cruz, y el Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral, en la provincia de Chubut), además de un Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas que abarca a las reservas Namuncurá - Banco Burdwood II y Yaganes.
Entre la flora, la estepa domina el paisaje continental con sus pastizales y arbustales típicos. La fauna comprende aves costeras como pingüinos de Magallanes, cormoranes, gaviotas, petreles gigantes, y entre los mamíferos se encuentran lobos marinos de uno y dos pelos, delfines oscuros y australes, toninas overas, orcas y ballenas.
Áreas Protegidas de Jurisdicción Nacional
Nombre
Categoría de conservación
Ubicación
Eco región
Superficie (ha)
Año de creación
Coordenadas
Campos del Tuyú
Parque Nacional
Buenos Aires
Pampa
3040
2009
36°21'16''S 56°52'37''O
Ciervo de los Pantanos
Parque Nacional
Buenos Aires
Delta e Islas del Paraná, Pampa y Espinal
5200
2018
34°14'20''S 58°51'54''O
Chaco
Parque Nacional
Chaco
Chaco Húmedo
14981
1954
26°49'36''S 59°39'18''O
Colonia Benítez
Reserva Natural Educativa
Chaco
Chaco Húmedo
8
1990
27°19'3''S 58°56'59''O
El Impenetrable
Parque Nacional
Chaco
Chaco Seco
128000
2014
25°0'14''S 61°6'19''O
Lago Puelo
Parque Nacional y Reserva Nacional
Chubut
Bosques Patagónicos
27675
1971
42°10'40''S 71°41'13''O
Los Alerces
Parque Nacional y Reserva Nacional
Chubut
Bosques Patagónicos
259822
1937
42°50'40''S 71°50'13''O
Patagonia Austral
Parque Interjurisdiccional Marino Costero
Chubut
Estepa Patagónica y Mar Argentino
104812
2009
45°4'19''S 66°5'47''O
Quebrada del Condorito
Parque Nacional y Reserva Nacional
Córdoba
Chaco Seco (Subregión Chaco Serrano)
35393
1996
31°41'43''S 64°47'10''O
Traslasierra
Parque Nacional
Córdoba
Chaco Seco
44168
2018
31°6'58''S 65°36'14''O
Iberá
Parque Nacional
Corrientes
Esteros del Iberá
195094
2018
28°16'3''S 57°8'37''O
Mburucuyá
Parque Nacional
Corrientes
Esteros del Iberá
17086
2001
28°0'47''S 58°4'9''O
Pre-Delta
Parque Nacional
Entre Rios
Delta e Islas Río Paraná
2608
1992
32°8'27''S 60°38'25''O
El Palmar
Parque Nacional
Entre Ríos
Espinal
8213
1966
31°52'58''S 58°15'18''O
Formosa
Reserva Natural Estricta
Formosa
Chaco Seco
9005
1968
24°16'25''S 61°48'4''O
Río Pilcomayo
Parque Nacional
Formosa
Chaco Húmedo
51889
1951
25°3'57''S 58°8'15''O
Calilegua
Parque Nacional
Jujuy
Selva de las Yungas
76306
1979
23°39'37''S 64°48'9''O
Laguna de los Pozuelos
Monumento Natural
Jujuy
Puna
16000
1980
22°20'30''S 66°0'1''O
Lihuel Calel
Parque Nacional
La Pampa
Monte de Llanuras y Mesetas
32514
1977
37°54'42''S 65°34'49''O
Talampaya
Parque Nacional
La Rioja
Monte de Sierras y Bolsones
213800
1997
29°51'17''S 67°52'42''O
Iguazú
Parque Nacional y Reserva Nacional
Misiones
Selva Paranense
67698
1934
25°40'6''S 54°18'39''O
San Antonio
Reserva Natural Estricta
Misiones
Selva Paranense
480
1990
26°1'0''S 53°47'26''O
Laguna Blanca
Parque Nacional y Reserva Nacional
Neuquén
Estepa Patagónica
11251
1940
39°1'56''S 70°21'11''O
Lanín
Parque Nacional y Reserva Nacional
Neuquén
Bosques Patagónicos
412003
1937
39°51'1''S 71°25'49''O
Los Arrayanes
Parque Nacional
Neuquén
Bosques Patagónicos
1796
1971
40°49'47''S 71°37'42''O
Nahuel Huapi
Parque Nacional y Reserva Nacional
Río Negro
Bosques Patagónicos y Estepa Patagónica
717261
1934
40°57'16''S 71°32'11''O
Baritú
Parque Nacional
Salta
Selva de las Yungas
72439
1974
22°34'55''S 64°38'36''O
El Rey
Parque Nacional
Salta
Selva de las Yungas
44162
1948
24°42'1''S 64°37'34''O
Los Cardones
Parque Nacional
Salta
Altos Andes, Monte de Sierras y Bolsones, Puna, Yungas
64117
1996
25°16'42''S 65°55'53''O
Pizarro
Reserva Nacional
Salta
Chaco Seco, Selva de las Yungas
7837
2015
24°11'10''S 64°4'11''O
El Nogalar de Los Toldos
Reserva Nacional
Salta
Selva de las Yungas
3275
2006
22°15'57''S 64°45'11''O
El Leoncito
Parque Nacional
San Juan
Monte de Sierras y Bolsones, Andes y Puna
89706
2002
31°53'22''S 69°15'54''O
San Guillermo
Parque Nacional
San Juan
Altos Andes, Puna y Monte de Sierras y Bolsones
166000
1998
29°14'17''S 69°15'58''O
Sierra de Las Quijadas
Parque Nacional
San Luis
Monte de Llanuras y Mesetas
73785
1991
32°33'25''S 67°8'18''O
Bosques Petrificados de Jaramillo
Parque Nacional y Monumento Natural
Santa Cruz
Estepa Patagónica
78543
1954
47°41'37''S 68°3'58''O
Isla Pingüino
Parque Interjurisdiccional Marino
Santa Cruz
Mar Argentino
159526
2012
48°6'17''S 65°56'41''O
Los Glaciares
Parque Nacional y Reserva Nacional
Santa Cruz
Bosques Patagónicos y Estepa Patagónica
731932
1937
49°56'48''S 73°9'26''O
Makenke
Parque Interjurisdiccional Marino
Santa Cruz
Mar Argentino
72663
2012
49°32'35''S 67°37'38''O
Monte León
Parque Nacional y Reserva Nacional
Santa Cruz
Estepa Patagónica
62169
2004
50°19'23''S 68°58'14''O
Patagonia
Parque Nacional
Santa Cruz
Estepa Patagónica
106424
2015
47°9'33''S 71°19'1''O
Perito Moreno
Parque Nacional y Reserva Nacional
Santa Cruz
Bosques Patagónicos y Estepa Patagónica
142120
1937
47°53'11''S 72°15'1''O
Islas de Santa Fe
Parque Nacional
Santa Fe
Delta e Islas Río Paraná
4096
2010
32°16'45''S 60°43'31''O
Copo
Parque Nacional
Santiago del Estero
Chaco Seco
118119
2000
25°49'14''S 61°52'46''O
Isla de Los Estados y Archipiélago de Año Nuevo
Reserva Natural Silvestre
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Bosques Patagónicos
52736
2016
54°47'49''S 64°19'0''O
Tierra del Fuego
Parque Nacional
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Bosques Patagónicos
68909
1960
54°38'29''S 68°29'9''O
Namuncurá - Banco Burdwood
Área Marina Protegida
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Mar Argentino
2800000
2013
54° 19´ 53''S 59° 14´ 21''O
Namuncurá - Banco Burdwood II
Área Marina Protegida
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Mar Argentino
3233631
2018
54°20'27''S 59°11'20''O
Yaganes
Área Marina Protegida
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Jujuy / Salta / Tucumán / Catamarca / La Rioja / San Juan / Mendoza
2014
Cueva de las Manos del Río Pinturas
Santa Cruz
1999
47°9'17''S 70°38'48''O
*Misiones Jesuíticas de los Guaraníes:
San Ignacio Miní, Nuestra Señora de Santa Ana, Nuestra Señora de Loreto y Santa María la Mayor.
Monumentos Naturales
Nombre
Eco región
Año de creación
Ballena Franca Austral
Mar Argentino
1984
Huemul Patagónico
Estepa Patagónica
1996
Taruca o Huemul del Norte Argentino
Puna
1996
Yaguareté
Selva de las Yungas
2000
Importancia de las Áreas Protegidas
Áreas protegidas y conservación
Las áreas protegidas (AP) constituyen una importante estrategia para la conservación a largo plazo de la diversidad biológica y cultural, proporcionando bienes y servicios ecosistémicos esenciales para la sociedad y la vida en general.
Un área protegida es un “área definida geográficamente que ha sido designada o regulada y es administrada a fin de alcanzar objetivos específicos de conservación”, según el artículo 2° del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Son espacios geográficos terrestres, marinos o costero-marinos. Las mismas son reconocidas a través de instrumentos legales nacionales, provinciales o locales y, en algunos casos, por acuerdos internacionales que los sustentan como las reservas de biosfera (MaB-UNESCO), los sitios de patrimonio mundial (UNESCO) y los sitios Ramsar para la conservación de los humedales.
Entre los beneficios y valores que brindan las AP se encuentran:
Proteger las cuencas hidrográficas y los suelos.
Colaborar con la regulación del clima.
Proveer recursos y materias primas, alimentos y medicinas.
Contribuir al control biológico de plagas y enfermedades.
Brindar el marco ideal in situ para la investigación científica, la educación y la capacitación ambiental.
Permitir el desarrollo de actividades turísticas y recreativas sustentables que habilitan el desarrollo social y económico local y regional.
Proporcionar valores culturales, emocionales y espirituales obtenidos de las relaciones del ser humano con los ecosistemas.
Constituir escenarios de integración de la conservación de la biodiversidad con su uso sostenible.
En Argentina existe un instrumento para la coordinación interjurisdiccional de acciones de conservación en las áreas protegidas, el uso sostenible de sus componentes y de los recursos culturales asociados denominado Sistema Federal de Áreas Protegidas (SiFAP), integrado por las áreas protegidas nacionales y provinciales que las jurisdicciones inscriben y registran de manera voluntaria, sin afectar sus respectivas jurisdicciones.
Las áreas protegidas que integran el SiFAP fueron inscriptas voluntariamente en el registro de datos por la autoridad competente, nacional o provincial. En la actualidad, existen en nuestro país diferentes categorías de conservación definidas por la Administración de Parques Nacionales y por las jurisdicciones provinciales.
Sistema Federal de Áreas Protegidas
El Sistema Federal de Áreas Protegidas (SiFAP) se constituyó el 20 de marzo de 2003 mediante un acuerdo marco firmado por la Administración de Parques Nacionales (APN), la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales y el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA).
La gestión del SiFAP es ejercida por un comité ejecutivo conformado por el COFEMA (presidencia), la APN (coordinación) y la Subsecretaría de Ambiente (secretaría técnico administrativa), que será responsable de brindar asistencia al Comité Ejecutivo y demás integrantes del sistema, además de llevar la base de datos y su sistema de información. Está integrado por las áreas protegidas nacionales y provinciales que las jurisdicciones inscriben de manera voluntaria, sin afectar al poder jurisdiccional de la provincia sobre ese territorio.
Las áreas protegidas pueden ser públicas, privadas, comunitarias o pertenecientes a universidades o a ONG. Solo necesitan tener el respaldo de una normativa de creación (nacional, provincial o municipal).
Las misiones y funciones son:
Proponer estrategias y políticas regionales, interprovinciales, nacionales e internacionales (transfronterizas) de conservación de la biodiversidad in situ y de los recursos culturales asociados, integrando este componente temático a las políticas y planes de desarrollo locales y regionales.
Promover la planificación de los sistemas zonales o regionales de áreas protegidas, proponiendo la ampliación, el rediseño y la generación de nuevas AP, a fin de asegurar su conectividad.
Promover la acción cooperativa e instancias de discusión e intercambio de información entre los integrantes miembros del SiFAP.
Promover la elaboración de diferentes metodologías de planificación del manejo, para su aplicación en las distintas áreas del sistema.
Proponer un sistema homologado de categorías de manejo de las AP en base a objetivos comunes.
Facilitar la capacitación de sus recursos humanos y la investigación científica en las AP que lo integran.
Promover el desarrollo de un sistema de monitoreo y seguimiento común de la situación de conservación, gestión y representatividad de sus AP.
Promover el fortalecimiento institucional de los sistemas provinciales de AP, incluyendo diferentes formas de gestión.
Gestionar y fomentar el apoyo técnico para el desarrollo de sus AP.
Gestionar y canalizar el financiamiento necesario a fin de fortalecer al sistema de acuerdo a prioridades acordadas.
Fomentar la educación para la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible de sus componentes.
Administrar una base de datos del SiFAP, mantenerla actualizada y accesible para el público.
Realizar una publicación anual con la información del SiFAP.
El Programa el Hombre y la Biosfera (Man and Biosphere, MaB por su sigla en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) fue creado en 1971.
El programa MaB es un programa científico intergubernamental que tiene como objetivo mejorar la relación entre las personas y su entorno. Combina las ciencias naturales y sociales con miras a mejorar los medios de vida humanos y salvaguardar los ecosistemas naturales y gestionados, promoviendo así enfoques innovadores para el desarrollo económico que sean social y culturalmente apropiados y ambientalmente sostenibles. Esto es posible a través de la figura de reserva de biosfera.
¿Qué son las reservas de biosfera?
Las reservas de biosfera son “lugares de aprendizaje para el desarrollo sostenible”. Son sitios para probar enfoques interdisciplinarios para comprender y gestionar los cambios y las interacciones entre los sistemas sociales y ecológicos, incluida la prevención de conflictos y la gestión de la biodiversidad. Involucran a las comunidades locales y a todas las partes interesadas en la planificación y gestión.
Argentina posee una Red Nacional de Reservas de Biosfera y cuenta actualmente con 15 sitios en 11 provincias, incluidos 2 sitios transprovinciales.
Día Internacional de las Reservas de Biosfera
En sintonía con la decisión de la 41ª sesión de la Conferencia General, el 3 de noviembre es el Día Internacional de las Reservas de Biosfera. El objetivo de esta efeméride es brindar, con carácter anual, una llamada de atención sobre el enfoque del desarrollo sostenible en la vida y el papel protagónico y ejemplar que la Red Mundial de Reservas de Biosfera (RMRB) puede desempeñar en este sentido.
La Red Nacional de Reservas de Biosfera, creada en 2010, está compuesta por 15 sitios representativos de las distintas ecorregiones de nuestro país y están distribuidas en 11 provincias.
Otras Medidas Eficaces de Conservación basadas en Áreas (OMEC)
Con el fin de conservar ecosistemas y especies que no se encuentren bajo áreas protegidas, a partir de la Decisión 14/8 del Convenio sobre la Diversidad Biológica de 2018 se define “Otras Medidas Eficaces de Conservación basadas en Áreas” (OMEC) como “una zona delimitada geográficamente que no sea un área protegida y que esté gobernada y gestionada de manera tal de lograr en forma sostenida resultados positivos y duraderos para la conservación de la diversidad biológica in situ, con funciones y servicios asociados de los ecosistemas y, donde proceda, valores culturales, espirituales, socioeconómicos y otros valores pertinentes a nivel local”.
Para que una zona pueda ser reconocida como OMEC se establecieron cuatro criterios a ser considerados.
Tanto las áreas protegidas como otras medidas eficaces de conservación basadas en áreas juegan un importante rol para incrementar de manera significativa el porcentaje protegido y como instrumento de gestión para la conservación de los ecosistemas.
Las áreas protegidas, debido a sus limitaciones de tamaño, no son suficientes para proteger la biodiversidad a lo largo del tiempo. Por esta razón, sumado a la expansión agropecuaria y urbana, terminan aisladas, interrumpiendo el necesario intercambio genético de las poblaciones silvestres.
A partir de esta situación es que se crearon los Corredores Ecológicos, extensas porciones de territorio en donde se busca garantizar la conexión biológica de las distintas áreas protegidas que engloban mediante un manejo integrado y un uso sostenible de los recursos.
La Administración de Parques Nacionales trabaja en conjunto con naciones fronterizas, provincias, comunidades locales, ONG ambientalistas y productores en la implementación de este tipo de iniciativas. Ejemplo de esto son el Corredor Verde Misionero, el del Alto Bermejo, el Andino Norpatagónico y los del Gran Chaco Argentino.
Categorías de conservación
Cataratas del Iguazú.
Dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas conviven diversas categorías de conservación, según lo establecido por la Ley 22.351 de Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales.
Cada categoría de manejo cuenta con objetivos particulares de conservación y establece tanto los usos y actividades permitidos como aquellos prohibidos dentro del área, en función de los fines perseguidos.
Por su parte, las Áreas Marinas Protegidas y sus categorías de manejo están establecidas en la Ley 27.037.
1. Parque Nacional
Parque Nacional Los Glaciares - Santa Cruz. [Foto: Andrés Nau]
Áreas a conservar en su estado natural, que sean representativas de una región fitozoogeográfica y tengan gran atractivo en bellezas escénicas o interés científico, las que serán mantenidas sin otras alteraciones que las necesarias para asegurar su control, la atención del visitante y aquellas que correspondan a medidas de Defensa Nacional adoptadas para satisfacer necesidades de Seguridad Nacional.
En ellos está prohibida toda explotación económica con excepción de la vinculada al turismo, que se ejercerá con sujeción a las reglamentaciones que dicte la Autoridad de Aplicación.
2. Monumento Natural
El Yaguareté.
Áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta.
Serán inviolables, no pudiendo realizarse en ellos o respecto a ellos actividad alguna, con excepción de las inspecciones oficiales e investigaciones científicas permitidas por la autoridad de aplicación, y la necesaria para su cuidado y atención de los visitantes.
3. Reserva Nacional
Reserva Nacional El Nogalar de Los Toldos. [Foto: Argentina.gob.ar]
Áreas que interesan para la conservación de sistemas ecológicos, el mantenimiento de zonas protectoras del Parque Nacional contiguo o la creación de zonas de conservación independientes, cuando la situación existente no requiera o admita el régimen de un Parque Nacional.
La promoción y desarrollo de asentamientos humanos se hará en la medida que resulte compatible con los fines específicos y prioritarios enunciados.
En las Reservas Nacionales recibirán prioridad la conservación de la fauna y de la flora autóctonas, de las principales características fisiográficas, de las bellezas escénicas, de las asociaciones bióticas y del equilibrio ecológico.
4. Reserva Natural Estricta
Reserva Natural Estricta San Antonio. [Foto: Argentina.gob.ar]
Áreas del dominio de la Nación de gran valor biológico representativas de los distintos ecosistemas del país o que contienen importantes poblaciones de especies animales o vegetales autóctonas.
El objetivo de estas áreas es el mantenimiento de la diversidad biológica, entendiendo como tal tanto la genética, como la específica y la de ecosistemas; el mantenimiento de muestras representativas de los principales ecosistemas de las diferentes regiones biogeográficas del país; la preservación integral a perpetuidad de las comunidades bióticas que contienen y de las características fisiográficas de sus entornos, garantizando el mantenimiento sin perturbaciones de los procesos biológicos y ecológicos esenciales.
Dentro de las Reservas Naturales Estrictas están prohibidas todas las actividades que modifiquen sus características naturales, que amenacen disminuir su diversidad biológica o que, de cualquier manera, afecten a sus elementos de fauna, flora o gea, con excepción de aquellas que sean necesarias para el manejo y control de las mismas.
5. Reserva Natural Silvestre
Reserva Natural Silvestre Isla de los Estados.
Áreas de extensión considerable que conserven inalterada o muy poco modificada la cualidad silvestre de su ambiente natural y cuya contribución a la conservación de la diversidad biológica sea particularmente significativa en virtud de contener representaciones válidas de uno o más ecosistemas, poblaciones animales o vegetales valiosas a dicho fin, a las cuales se les otorgue especial protección para preservar la mencionada condición.
Los objetivos de dichas Reservas son promover el mantenimiento de la diversidad biológica, entendiendo como tal, tanto la variabilidad genética de las poblaciones de cada especie, como la diversidad a nivel de especies y ecosistemas; mantener en condiciones de mínima alteración antrópica muestras de los principales ecosistemas de las diferentes regiones biogeográficas u otros de singular interés para el país, proveyendo a las futuras generaciones de oportunidades de conocer áreas que han estado libres de perturbación por causa humana durante un prolongado período de tiempo; preservar en forma integral y a perpetuidad las comunidades bióticas que contienen y las características fisiográficas de sus entornos, garantizando el desarrollo de los procesos ecológicos y evolutivos esenciales en su interior; servir de zonas protectoras de las Reservas Naturales Estrictas contiguas a ellas, si las hubiere, aislándolas de posibles causas de perturbación de origen humano; proveer de oportunidades para la investigación científica; y brindar oportunidades de visita con fines de educación y goce de la naturaleza, que permitan un contacto íntimo con la misma en un marco de quietud y soledad, o para la observación de los elementos constitutivos de la flora y fauna, de baja intensidad de carga y con los demás recaudos que aseguren la menor perturbación posible del medio natural.
Quedan prohibidas todas las actividades que modifiquen sus características naturales, que amenacen disminuir su diversidad biológica o que de cualquier manera afecten a sus elementos de fauna, flora o gea, con excepción de aquellas que sean necesarias a los fines de su manejo, para su apreciación respetuosa por parte de los visitantes o su control y vigilancia.
Áreas que, por sus particularidades o por su ubicación contigua o cercana a las Reservas Naturales Estrictas o Silvestres brinden oportunidades especiales de educación ambiental o de interpretación de la naturaleza.
Sus objetivos son enseñar los valores inherentes a la protección de la diversidad biológica, los paisajes y ambientes que han estado libres de perturbación por causa humana durante un período prolongado de tiempo, o de algún elemento o proceso natural especial; preservar el medio natural con las solas modificaciones imprescindibles para la atención de los visitantes que concurran para recibir los beneficios previstos en el inciso; propiciar la consolidación del sistema de valores de la educación ambiental de la Nación.
Quedan prohibidas en las Reserva Naturales Educativas todas las actividades que modifiquen sus características naturales, que amenacen disminuir su diversidad biológica o que de cualquier manera afecten a sus elementos de flora, fauna o gea, con excepción de aquellas que sean necesarias a los fines de su manejo, control y vigilancia o la atención con fines educativos de los visitantes.
7. Áreas Marinas Protegidas
La Ley 27.037 instituye el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas (SNAMP) y establece las siguientes categorías de manejo para las mismas:
Reserva Nacional Marina Estricta
Reserva Nacional Marina Estricta - Área Marina Protegida Yaganes. [Foto: SANHV]
Área de máxima protección permanente o temporal. Su objetivo es conservar a largo plazo la biodiversidad marina y los procesos ecológicos reduciendo al máximo cualquier impacto antrópico y estar reservadas como áreas de referencia indispensables para la investigación científica y el monitoreo, así como para las actividades de control y vigilancia. Su uso para estos fines deberá ser estrictamente controlado y limitado.
Quedan prohibidos en estas áreas, según lo establezca su plan de manejo:
Los ejercicios militares de superficie y submarinos.
Los deportes náuticos de superficie y submarinos.
La caza y la pesca en cualquiera de sus modalidades.
Cualquier tipo de prospección, exploración y actividad extractiva en el lecho y subsuelo marino.
La visita pública recreativa y educacional.
La introducción, trasplante y propagación de elementos químicos y productos biológicos de cualquier tipo, incluso el sembrado o repoblamiento con especies nativas.
Parque Nacional Marino
Reserva Nacional Marina - Área Marina Protegida Namuncurá Banco Burdwood. [Foto: CONICET Documental]
Área protegida con el objetivo de conservar la biodiversidad marina, la calidad del paisaje y los procesos ecológicos a gran escala; garantizando los usos controlados científicos, educacionales y recreativos, admitiendo al turismo como única actividad económica bajo los parámetros establecidos en su respectivo plan de manejo.
Quedan prohibidos en estas áreas:
Los ejercicios militares de superficie y submarinos que generen impactos sobre las especies y los ecosistemas y el desecho de residuos de tal actividad.
La pesca bajo las modalidades no contempladas en el plan de manejo.
Cualquier tipo de actividad extractiva en el lecho y subsuelo marino.
La introducción, trasplante y propagación de elementos químicos y productos biológicos exóticos.
Monumento Nacional Marino
Área protegida limitada al objetivo de conservar un atributo de interés especial o único de la biodiversidad marina o la calidad del paisaje, garantizando los usos controlados científicos, educacionales y recreativos, admitiendo al turismo como única actividad económica bajo los parámetros del respectivo plan de manejo y que se caracteriza por una localización limitada a su interés especial o único.
Quedan prohibidos en estas áreas:
Los ejercicios militares de superficie y submarinos que generen impactos sobre las especies y los ecosistemas y el desecho de residuos de tal actividad.
La pesca bajo las modalidades no contempladas en el plan de manejo.
Cualquier tipo de actividad extractiva en el lecho y subsuelo marino.
La introducción, trasplante y propagación de elementos químicos y productos biológicos exóticos.
Cualquier actividad que perturbe o modifique la característica única que justificó su categorización.
Reserva Nacional Marina para la Ordenación de Hábitats/Especies
Reserva Nacional Marina - Área Marina Protegida Namuncurá Banco Burdwood. [Foto: M. Rodríguez - Argentina submarina]
Área marina destinada a proteger las necesidades identificadas según la mejor información científica fidedigna de especies particulares o el mantenimiento de hábitats, que se caracteriza por una localización limitada a su interés especial o único y que puede ser permanente o temporal.
Quedan prohibidos en estas áreas:
Los ejercicios militares de superficie y submarinos que generen impacto sobre las especies y los hábitats y el desecho de residuos de tal actividad.
La pesca bajo las modalidades no consideradas en el plan de manejo.
Cualquier tipo de actividad extractiva en el lecho y subsuelo marino.
La introducción, trasplante y propagación de elementos químicos y productos biológicos exóticos.
Cualquier actividad que perturbe o modifique la característica única que justificó su categorización.
Reserva Nacional Marina
Reserva Nacional Marina - Área Marina Protegida Yaganes. [Foto: Gustavo Lovrich – CADIC-CONICET]
Área protegida con el objetivo de conservar la biodiversidad marina, la calidad del paisaje y los procesos ecológicos a gran escala, garantizando de manera controlada los usos científicos, educacionales, recreativos y el aprovechamiento sustentable de uno o más de sus recursos, con inclusión de zonas diseñadas para llevar a cabo objetivos de conservación específica.
Su objeto es el ordenamiento de las actividades económicas en función del ordenamiento de recursos y los objetivos de conservación específica, en el marco de un plan de manejo.
Quedan prohibidos en estas áreas:
Los ejercicios militares de superficie y submarinos que generen impactos sobre las especies y los ecosistemas y el desecho de residuos de tal actividad.
Las actividades pesqueras no consideradas en el plan de manejo que se establezca.
Cualquier tipo de actividad extractiva no sustentable, que genere impactos irreversibles en los ecosistemas y afecte los objetivos de conservación del área.
La introducción, trasplante y propagación de elementos químicos y productos biológicos exóticos.